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"Uno puede cuestionar la política exterior del Estado de Israel y no por ello ser antisemita"

Entrevista a David Cela Heffel, del Comité Nacional del Programa Ecuménico de Acompañamiento en Palestina e Israel (PEAPI)

Claudia Florentín
sábado, 28 de julio de 2012

¿Qué es el PEAPI y cuál es su objetivo?

El Programa Ecuménico de Acompañamiento en Palestina e Israel (PEAPI) es un programa del Consejo Mundial de Iglesias (CMI). En parte, surgió como respuesta a una demanda de las iglesias locales de Jerusalén expresada a una delegación ecuménica enviada a Israel y al Territorio Palestino Ocupado en junio de 2001, y en la Consulta Ecuménica Internacional de Ginebra en agosto de 2001. El Comité Ejecutivo del CMI, en su reunión de septiembre de 2001, recomendó "desarrollar un programa de acompañamiento que incluya una presencia ecuménica internacional” y asimile y desarrolle las experiencias adquiridas con los equipos pacificadores cristianos, y que esté vinculado estrechamente a las iglesias locales. Es importante mencionar que desde su fundación (en 1948) el CMI se expresó al respecto del reconocimiento del establecimiento del Estado de Israel, reclamando a su vez la necesidad de respetar la resolución de las Naciones Unidas que insta a la creación de un Estado para el pueblo palestino.

Después de amplias consultas con las iglesias e interlocutores ecuménicos y tras una fase inicial de evaluación de la viabilidad (octubre de 2001 – enero de 2002), y con la aprobación del Comité Ejecutivo del CMI, se emprendió el PEAPI, en un principio como parte de la campaña ecuménica del CMI para poner fin a la ocupación ilegal de Palestina: Apoyo a una Paz Justa en Oriente Medio, que constituyó en sí misma la primera iniciativa anual del Decenio del CMI para Superar la Violencia: las iglesias en busca de reconciliación y paz (2001-2010).

De esta forma, en respuesta al llamamiento de los Jefes de las Iglesias de Jerusalén pidiendo solidaridad con las iglesias y personas de Palestina, las iglesias participantes buscaron acompañantes para que actuaran como voluntarios durante periodos de tres meses. El programa ha funcionado plenamente desde entonces, y los Acompañantes Ecuménicos han trabajado constantemente en colaboración con muchas personas locales en numerosos lugares.

El PEAPI  tiene por objeto apoyar los esfuerzos locales e internacionales para poner fin a la ocupación israelí y conseguir una solución al conflicto Israelí-Palestino con una paz justa, basada en el derecho internacional y en las pertinentes resoluciones de las Naciones Unidas.

Cada año, el Programa Ecuménico de Acompañamiento a Palestina e Israel (PEAPI) envía unos cien "acompañantes ecuménicos" (AE) procedentes de diferentes países a las comunidades vulnerables de Palestina con la misión de protegerlas, mostrarles solidaridad y defender sus causas. También acompañan al movimiento israelí por la paz en sus actividades.

El proyecto coordina, coloca, supervisa y capacita a los AE y los estimula a empeñarse, junto con los coordinadores nacionales, en actividades de sensibilización a su regreso a los países que los enviaron. Por medio de la labor de los AE y sus asociados locales, el PEAPI pone en evidencia la violencia de la ocupación y las violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario y aboga por el fin de esta situación. El proyecto asimismo organiza visitas ecuménicas internacionales para unirse a los acompañantes en la celebración de reuniones breves y en acciones solidarias como la observación de los puntos de control, la vigilancia en las puertas del muro, el acompañamiento de niños a la escuela, etc.

En marzo de 2010 el PEAPI llega a América Latina por iniciativa del, en aquél momento, flamante Coordinador del Programa, Manuel Quintero. Desde hace poco más de dos años, el Programa trabaja en cuatro países de la región: Ecuador, Brasil, Uruguay y Argentina. En cada país se conformó un Comité Nacional del PEAPI con voluntarios de las iglesias miembros del CMI que trabajan para dar a conocer la tarea del Programa.

¿Recientemente supimos que la iglesia de Inglaterra instó a su membrecía a apoyar el programa; como están las demás iglesias respecto al PEAPI?

El compromiso político de las iglesias que acompañan el Programa alrededor del mundo es muy variado en cuanto a intensidad y acción política. Prefiero enfocarme en las iglesias de Argentina porque son las que más conozco. Algunas aducen que es un conflicto muy lejano y complejo y que tratar el asunto les significaría un retroceso en los diálogos judeo-cristianos. Otras prefieren no involucrarse en política (mucho menos internacional) y algunas toman nota de la existencia del Programa pero no participan de ninguna forma.

Son muy pocas las iglesias que han manifestado algún interés en el Programa en Argentina, pese a que hace dos años se promocionan las actividades por dos vías: a través de un mailing propio, que se fue armando a partir de interesados, amigos de interesados, del clásico “de boca en boca”; por otro lado, cada invitación a las actividades organizadas por el Comité Nacional del PEAPI en Argentina es reenviada desde la Oficina regional del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) a la lista de contactos.

En este sentido, en principio la información llega a más iglesias por tener este Consejo un mayor número de iglesias miembros que el CMI (al menos en Argentina). Un número reducido de iglesias han tomado el tema y lo han incorporado a su agenda de trabajo. Es cierto que la geografía y el idioma (un alto porcentaje de la información que se produce sobre el conflicto está en idioma inglés) son un problema, pero no creo que sea excusa para no informarse sobre lo que sucede hace más de 60 años en una zona del mundo donde la muerte, el hostigamiento, la violación sistemática de derechos y el terror son cosas de todos los días.

Nuestras iglesias —como también las de Brasil, Uruguay, Chile, Paraguay— recibieron una importante solidaridad ecuménica en los años que vivimos bajo dictaduras militares. El Consejo Mundial de Iglesias movilizó entonces muchos recursos para defender los derechos humanos en nuestro país. En lo personal, creo que es un deber promover y defender la causa de los derechos humanos en Palestina e Israel, a pesar de distancias geográficas y culturales.

Según información de la oficina del CMI en Ginebra, en el programa participan alrededor de 70 iglesias miembros del CMI en una veintena de países. También están involucradas federaciones y concilios nacionales y ministerios especializados.

¿Encuentran resistencia por aquella lectura bíblica de "amar al pueblo judío"?

Sí hay resistencia a informarse sobre el tema y a actuar en consecuencia, pero desconozco si las razones son bíblicas o teológicas. También soy consciente de que mucha gente confunde al pueblo judío con el Estado de Israel. Uno puede cuestionar la política exterior del Estado de Israel y no por ello ser antisemita. Hay resoluciones de Naciones Unidas, basadas en derecho internacional, que el Estado de Israel no cumple, es más, las viola sistemáticamente en nombre de la seguridad de su pueblo.

¿Quienes en Palestina apoyan y guían a l@s voluntarios@s?

Si bien la oficina del PEAPI se encuentra en la sede del CMI en Ginebra, Suiza, otro personal del CMI es parte del equipo local del Programa y tiene su base en Jerusalén.  Dicho equipo consiste en una coordinadora local y oficiales de incidencia pública, comunicación, investigación y trabajo de campo. Además, hay una persona con la responsabilidad de propiciar asistencia y  acompañamiento psicológico y pastoral a los y las acompañantes ecuménicas.  Ese equipo, muy motivado y muy profesional, se encarga de orientar, acompañar y coordinar a los voluntarios durante su estadía de 3 meses.

¿Cual es la tarea que ellos visualizan como prioritaria en medio de todo el acompañamiento?

Las tareas de los voluntarios son asignadas en base al lugar donde residen durante su estadía. El PEAPI cuenta con 7 emplazamientos (3 emplazamientos en el norte, en Tulkarem, Jayyous y Yanoun; dos en el centro: Belén y Jerusalén; y dos en el sur: Hebrón y Yatta, en las colinas al sur de Hebrón) donde residen los equipos de voluntarios de 4 a 5 personas.

En algunos lugares es prioritario el acompañamiento de los niños/as a las escuelas para evitar el hostigamiento de colonos y fuerzas del orden israelíes, como es el caso de Hebrón; en otros lugares, se trata de acompañar a aldeanos para no ser atacados por los colonos, especialmente en Yanoun y Yatta; en otros espacios es prioritario velar por el respeto de los derechos de palestinos por parte del personal de seguridad en los “puntos de control” (Checkpoints), como en Tulkarem y Belén; o que los aldeanos tengan acceso a sus tierras de cultivo, separadas ilegalmente por el Muro de Seguridad que está levantando Israel, que en algunos casos, como en Jayyous, separa a las aldeas de sus tierras ancestrales de labranza.  Todavía en otros, como en Jerusalén Oriental, los voluntarios acompañan a familias palestinas cuyas casas son destruidas y a movimientos pacifistas israelitas.  Varía en cada caso.
 
¿Quienes pueden ser voluntarios@s y con qué costos?

Puede ser voluntario, lo que el Programa denomina Acompañantes Ecuménicos, cualquier persona interesada en el conflicto y que esté de acuerdo con los principios rectores del Programa. Se espera que quienes vayan tengan cierta madurez intelectual y por ello se sugiere que sean personas mayores de 22 años. Hacia “arriba” no hay límite de edad. Es condición sine qua non dominar fluidamente el idioma inglés. Es el idioma mediante el cual se maneja el programa y muchas personas en la zona de conflicto. Por ahora, el PEAPI cubre los costos de los voluntarios (pasajes, estadía, alimentación, etc.) de los países del sur, pero siempre es bienvenida cualquier tipo de ayuda. Hay que tener en cuenta que los encuentros de capacitación e información respecto del Programa se realizan siempre en Buenos Aires (por ahora) cada dos meses aproximadamente y las jornadas suelen ser de medio día.

¿Cual consideras será el impacto en un tiempo de estas acciones?

Quienes formamos parte del Comité Nacional del PEAPI en Argentina soñamos con la paz entre los pueblos y somos conscientes de que sólo el fruto de la justicia será la paz. Hace algún tiempo, estudiando estrategia política gramsciana, le pregunté a mi profesor de Teoría Política por dónde había que empezar la lucha, si desde abajo o desde arriba. Y su respuesta (pragmática, por cierto) fue instantánea: por ambos lados. Esa lección me servirá para toda la vida. Hoy día los esfuerzos para alcanzar la paz se hacen “desde dentro” y “desde fuera”. El apoyo de la comunidad internacional no es menor a la hora de estabilizar o desestabilizar gobiernos, pero es necesario que esa “comunidad internacional” –de la que formamos parte, por cierto- esté debidamente informada. Nuestra tarea principal desde aquí es informar a la mayor cantidad de públicos posible en qué condiciones viven los pueblos de Palestina e Israel hoy para que cada persona extraiga conclusiones y, esperamos, actúe en consecuencia.

Para mayor información sobre el PEAPI puede consultarse la página web o pueden escribir al Comité Nacional de Argentina: peapi.argentina@gmail.com

Adjunta a la nota, en la web de ALC, se puede descargar el folleto informativo en español del Programa

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David Cela Heffel es icenciado en Ciencia Política, Asistente de las Áreas de Ecumenismo y Diaconía y Proyectos de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata. Ex Coordinador Continental de la Pastoral de Juventudes del Consejo Latinoamericano de Iglesias (2004-2007) y Ex miembro de ECHOS (Comisión Asesora del Programa de Juventud del CMI, 2007-2009). Desde 2010 integra el Comité Nacional

Fotos: Facebook y Peapi

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